Son sustancias que aumentan los requerimientos de nutrientes de nuestra alimentación. Entre los antinutrientes hay sustancias alimenticias y sustancias tóxicas.
Muchos alimentos que llegan a nuestra mesa, contienen gran cantidad de antinutrientes, bien sea por parte del propio alimento, bien por los productos químicos de la industria agroalimentaria.
Una sustancia alimenticia puede aumentar los requerimientos de nutrientes de diferentes formas:
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Por bloquear la absorción de nutrientes:
El cacao, las habas, los plátanos o las nueces poseen sustancias llamadas taninos, las cuales se combinan con las proteínas y dificultan la absorción de estas.
Los filatos de los cereales, disminuyen la absorción del zinc, magnesio y calcio.
- Por comportarse como un tóxico en determinadas condiciones:
Por ejemplo, las solaninas de las papas, provocan problemas del sistema nervioso.
- Por inactivar la acción de los nutrientes:
La zanahoria, la calabaza, la col, los tomates o el melón poseen enzima llamada ascorbasa que transforma la vitamina C, haciéndole perder su capacidad antioxidante.
Cuanto mayor es el tiempo que se tarda en consumir el alimento una vez cortado, triturado o hecho zumo, más tiempo tiene la ascorbasa para disminuir la cantidad de vitamina C activa.
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Por la cantidad desproporcionada de nutrientes que se necesitan para su metabolización:
Los cereales refinados provocan una descarga de insulina cuando se convierte en glucosa y pasa a la sangre. Esta inyección de insulina, triplica las necesidades de vitamina del grupo B, fundamentales entre otras cosas para mantener el equilibrio emocional y el control de peso.
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Por los cambios hormonales:
Los cereales refinados, las grasas trans y la alimentación moderna baja en vitaminas, minerales y fitonutrientes, aumenta los niveles de estrés por medio del aumento de la actividad simpática.
Esto provoca un aumento de las llamadas hormonas de estrés, adrenalina y noradrenalina fundamentalmente y del cortisol, hormona antiestrés por excelencia. Este cambio hormonal, tan frecuente en nuestra sociedad estresada, consume de manera excesiva la glutamina. La glutamina es un aminoácido, que forma parte de una pequeña proteína llamada glutatión.
Esta tiene gran poder antioxidante, especialmente protegiendo de la oxidación causada por radicales libres a las membranas celulares y el ADN, el material genético.
La oxidación del ADN, por los radicales libres, es uno de lo más importante, factores en la génesis de muchas enfermedades.
Cuando el organismo consume una cantidad de nutrientes por encima de los que sintetizan (fabrica), estos nutrientes se convierten en esenciales.
En el caso de estrés de nuestra sociedad, un nutriente que no se considera esencial, como la glutamina, se convierte en esencial por el incremento de sus necesidades.
Los modernos sistemas de procesado de alimento han olvidado lo que la sabiduría de los antiguos pobladores de la tierra nos ha dado de generación en generación.
Actualmente, la alimentación moderna tiene muchos más antinutrientes, además de ser mucho menos nutritiva que la alimentación de hace 60 años.
Debido al incremento de las necesidades nutricionales, al incremento de los tóxicos y antinutrientes y a la grave disminución de nutrientes de los alimentos modernos, los complementos nutricionales y una alimentación ecológica son actualmente imprescindibles si se quiere tener una nutrición óptima.
