Los nutrientes forman los bloques de construcción más básicos del cuerpo.
El cuerpo necesita todos los días nutrientes para su requerimiento diario y para poder subsanar cualquier deuda de los mismos, de manera que pueda cumplir con los mecanismos de autolimpieza, desintoxicación, reparación y regeneración celular. Dichos nutrientes deberíamos de aportarlos a través de la alimentación. Cuando se produce un desabastecimiento de una o varias sustancias nutritivas esenciales, aunque las células continúen trabajando, lo harán ineficazmente produciendo proteínas y enzimas defectuosas, lo que originará una progresiva degradación y degeneración de las estructuras y la función celular.
Al reproducirse en esas condiciones, las células descendientes serán defectuosas y deficientes, por lo que tarde o temprano los tejidos y los órganos de los que forman parte, se enfermarán y con ello el cuerpo entero.
Cualquier exceso, carencia, insuficiencia, falla o desequilibrio en el abastecimiento de elemento nutritivo afectará a la maquinaria celular del cuerpo humano, generando desequilibrio bioquímico que derivan en enfermedades, sobre todo los alimentos industrializados ejercen una acción destructiva sobre la acción de las células del cuerpo humano. Además, funcionan como antinutrientes, ya sea desplazando a los nutrientes naturales, destruyéndolos en el interior del cuerpo, incrementando artificialmente su necesidad o bloqueando las enzimas encargadas de metabolizarlo e impidiendo con ello la reparación celular, por todo esto cada día hay más niños con síndrome nutricional.
