“Somos lo que comemos, procesamos, asimilamos, excretamos, tocamos, respiramos, escuchamos, vemos, pensamos, sentimos y heredamos”Todo esto puede llenar de toxinas nuestro cuerpo. Nosotros somos como un pipote de basura.
Diariamente, aunque no lo queramos, introducimos toxinas en nuestro cuerpo. Los efectos nocivos que estas toxinas nos producen son realmente críticos y en ocasiones mortales.
Las toxinas en nuestro cuerpo afectan diariamente órganos vitales como los pulmones, el hígado, los riñones, el páncreas, el corazón y el cerebro, así como también inciden sobre la sangre, las vías digestivas y los intestinos.
Si no hacemos nada para limpiar nuestro cuerpo (desintoxicándonos) y para reducir al mínimo el consumo de toxinas, este tendrá un desgaste energético tratando de autolimpiarse. Cuando no sea capaz de hacerlo por el exceso de toxinas, se dañarán algunas partes del cuerpo mencionadas, pudiendo producirse los síntomas y signos de niños con autismo. Los cuales variarían en cuanto a diversidad, intensidad y severidad dependiendo de los diferentes tipos, variedades y cantidades de toxinas involucradas.
DEFINICIÓN Y ORIGEN DE LAS TOXINAS (homotoxinas).
El concepto de homotoxinas (toxinas humanas) engloban todas las sustancias tóxicas para el ser humano. Nuestro cuerpo cada día almacena diversos tóxicos.
Las sustancias tóxicas para el niño pueden actuar o ser transportadas desde el exterior (homotoxinas exógenas) o formarse dentro de su propio organismo mediante reacciones fisiológicas o patológicas (homotoxinas endógenas).
Homotoxinas Exógenas:
Comprenden los tóxicos del aire, del agua y de los alimentos como: metales pesados, pesticidas, restos de detergentes en nuestra ropa y otras sustancias químicas artificiales que el cuerpo no es capaz de metabolizar, fármacos, vacunas, alcohol, cigarrillos, así como campos magnéticos fuertes, radiaciones “electrosmog” (radiaciones electromagnéticas), geopatías y radiación solar excesiva.
Homotoxinas Endógenas
Son virus, bacterias, hongos y sus productos de desecho, daños metabólicos o enzimáticos que impiden la asimilación y excreción adecuada de nutrientes, intolerancia alimentaria, alergia a alimentos, radicales libres y las genéticas: carga que es aportada por la constitución, herencia de nuestros padres, daño genético, tóxicos en el período de gestación y las medicaciones o vacunaciones antes de la maduración del sistema inmune. Además en este grupo se encuentran también las psicohomotoxinas: producidas por el estrés (vida diaria agitada, presiones, conflictos traumáticos y tensión).
¿Cómo el cuerpo elimina las toxinas?
El cuerpo está diseñado a la perfección y efectúa su propia autolimpieza. Elimina las toxinas eficazmente valiéndose del drenaje de:
● Los emuntorios fisiológicos
– Hígado (bilis)
– Riñón (orina)
– Colon (heces)
– Piel (sudor)
– Pulmón (tos)
– Mucosa oral
– Conjuntiva ocular
– Tejido linfático
– Tejido conectivo
Elimina las toxinas eficazmente, valiéndose de la exhalación del aire, estornudando, tosiendo, a través de la evacuación de los intestinos, la orina, el sudor, etc.
● Los emuntorios patológicos
Lo que no se consigue eliminar por los emuntorios fisiológicos se hace a través de los emuntorios patológicos (la enfermedad) y de sus fases patobiológicas que son la repuesta del organismo a las noxas (toxinas) que amenazan su existencia e integridad.
